Pistolas para cartuchos frente a sistemas de dosificación: ¿a partir de cuándo compensa el cambio?
Muchas empresas inician el procesamiento mecanizado de adhesivos y selladores con pistolas para cartuchos. Es comprensible: la barrera de entrada es baja, la inversión asumible y para cantidades pequeñas el sistema funciona de forma fiable. Pero a partir de una determinada cantidad de consumo esta relación se invierte.
Este artículo muestra dónde está el límite económico y de proceso entre las pistolas para cartuchos y los sistemas de dosificación y qué factores intervienen en la decisión.
El siguiente vídeo resume los puntos más importantes en algo menos de dos minutos:
Cómo funcionan las pistolas para cartuchos
Una pistola para cartuchos suministra adhesivo o sellador directamente desde un cartucho preconfeccionado. El operario inserta el cartucho, acciona la pistola de forma manual, neumática o a batería, y aplica el material a través de una boquilla o de un mezclador estático.
El sistema es especialmente adecuado para:
- cantidades de consumo de pequeñas a medianas
- materiales cambiantes o series pequeñas
- usos móviles o trabajos de reparación
- aplicaciones sin altos requisitos de reproducibilidad
Cómo funcionan los sistemas de dosificación
Un sistema de dosificación suministra material desde envases de gran formato, normalmente cubos de 20 litros o bidones de 200 litros. El material se extrae mediante bombas de bidón o de alimentación y se dosifica con precisión mediante bombas de pistón o de engranajes. En aplicaciones bicomponente, ambos componentes se reúnen en la relación de mezcla definida a través de un mezclador estático.
El sistema es especialmente adecuado para:
- cantidades de consumo altas o regulares
- producción en serie con requisitos constantes
- aplicaciones con tolerancias estrechas en la relación de mezcla y la cantidad aplicada
- líneas de fabricación automatizadas o parcialmente automatizadas
El factor decisivo: los costes de material por litro
La mayor palanca económica en el cambio no está en la máquina en sí, sino en el precio del material. Los adhesivos y selladores en cartucho cuestan por litro un múltiplo en comparación con la misma formulación en bidón.
Un ejemplo típico:
- cartucho de 310 ml: aprox. de 8 a 15 € → equivale a aprox. de 25 a 48 €/litro
- bidón de 200 litros: según el material, claramente más barato por litro
La diferencia exacta depende del adhesivo y del proveedor. En muchos casos el precio por litro del bidón es una fracción del precio del cartucho. Esta diferencia crece con cada unidad consumida.
Otros factores de coste en comparación
Además del mero precio del material intervienen otros factores:
- Tiempo de preparación y cambio de cartucho: cada cartucho debe insertarse, purgarse y cambiarse tras su consumo. Con un alto rendimiento este esfuerzo se acumula de forma considerable.
- Pérdida de material: en cada cartucho queda un volumen residual que no puede exprimirse por completo. En los sistemas de dosificación con plato seguidor el envase se vacía casi sin residuos.
- Eliminación de embalajes: los cartuchos vacíos generan residuos que deben eliminarse.
- Dependencia del operario: las pistolas para cartuchos requieren más intervenciones manuales. Los sistemas de dosificación trabajan en gran medida de forma automatizada y ofrecen resultados reproducibles con independencia del operario.
- Caudal y tiempo de ciclo: un sistema de dosificación ofrece un caudal claramente mayor que una pistola para cartuchos. En las fabricaciones en serie esto reduce considerablemente el tiempo de ciclo por pieza.
Diferencias en la técnica de proceso
Además de la rentabilidad, los dos sistemas se diferencian también en la calidad de proceso alcanzable:
- Reproducibilidad: un sistema de dosificación suministra en cada disparo la misma cantidad de material. Con una pistola para cartuchos el resultado depende más del manejo.
- Relación de mezcla (en bicomponente): los sistemas de dosificación mantienen estable la relación de mezcla mediante bombas y, opcionalmente, mediante caudalímetros volumétricos. En los cartuchos bicomponente la relación de mezcla viene dada por la geometría del cartucho, pero no se realiza ninguna supervisión en el proceso.
- Documentación: los sistemas de dosificación con control registran parámetros de proceso como presión, volumen y relación de mezcla. Estos datos se exigen cada vez más en aplicaciones críticas para la calidad en la industria del automóvil, ferroviaria o aeronáutica.
¿A partir de qué cantidad compensa el cambio?
No es posible una respuesta generalizada, ya que el cambio depende de varias variables: precio del material, cantidad de consumo, tiempo de ciclo, requisitos de calidad y empleo de personal. En la práctica, no obstante, pueden derivarse valores orientativos:
- Con un consumo regular de más de 5 a 10 cartuchos al día, en la mayoría de los casos compensa una valoración económica.
- En aplicaciones bicomponente con tolerancias estrechas, el cambio suele ser razonable ya con cantidades menores, puesto que aquí la fiabilidad del proceso es lo que decide.
- En fabricaciones en serie con material constante, un sistema de dosificación se amortiza por regla general en pocos meses solo con la diferencia de costes de material.
En qué fijarse al elegir al proveedor
Un sistema de dosificación es una inversión en su capacidad de producción. Por ello es igual de importante la pregunta de qué ocurre cuando el sistema alguna vez no funciona. Una parada en la producción cuesta rápidamente más que el propio sistema.
En la práctica, la diferencia entre proveedores se muestra sobre todo en tres ámbitos:
- Accesibilidad: ¿puede contactar con el servicio a corto plazo cuando surge un problema?
- Disponibilidad de repuestos: ¿hay repuestos en stock y se pueden suministrar a corto plazo, o espera días o semanas?
- Competencia de servicio: ¿se resuelve el problema con prontitud por teléfono, mediante mantenimiento remoto o con la intervención de un técnico?
En t-s-i.de tenemos en nuestro almacén de Waldmohr todos los repuestos habituales. Nuestro servicio está disponible por teléfono, mediante mantenimiento remoto y, si es necesario, in situ. Más de 2.500 sistemas instalados en todo el mundo demuestran que este modelo funciona.
Qué aspecto tiene la transición en la práctica
El cambio del cartucho al sistema de dosificación requiere algunos preparativos:
- Homologación del material: el adhesivo debe estar disponible en el tamaño de envase deseado (cubo o bidón) y homologado por el fabricante. Por regla general, fabricantes de adhesivos como Sika, Kömmerling u Otto Chemie suministran la misma formulación en distintos tamaños de envase.
- Adaptación de la aplicación: la boquilla de aplicación, el mezclador y el caudal deben adaptarse al nuevo sistema.
- Puesta en marcha y formación: un técnico de servicio pone en marcha el sistema en sus instalaciones y forma al personal de manejo.
Conclusión
Las pistolas para cartuchos son la herramienta adecuada para cantidades pequeñas, usos flexibles y la iniciación en el procesamiento de adhesivos. En cuanto aumentan las cantidades de consumo, los requisitos de calidad o los tiempos de ciclo, el sistema de dosificación se convierte en la solución más rentable y con mayor fiabilidad de proceso.
¿Desea saber si el cambio compensa en su caso? A través de nuestro formulario de consulta puede describirnos su material y su aplicación. Nos pondremos en contacto en 1 a 2 días laborables con una primera valoración.